
El despliegue inicial
Como muestra del creciente interés internacional en el sector de movilidad eléctrica de México, dos compañías con sede en Estados Unidos destinarán 500 millones de dólares para el desarrollo de infraestructura sustentable.
En los próximos meses, Invisible Urban Charging Inc. (IUC) y ATX Smart Mobility, LLC comenzarán la ejecución de este capital con el despliegue inicial de 38 cargadores y 140 autobuses eléctricos focalizados en la región del Bajío y la zona centro del país.
¿Cómo operará esta alianza?
El proyecto se sostiene sobre una alianza estratégica que divide las responsabilidades entre expertos del sector tecnológico e inmobiliario:
- IUC (con sede en Atlanta): Aporta el financiamiento, el hardware y el software de carga. Además, gestionará las operaciones recibiendo una tarifa mensual fija por cargador, y proveerá la aplicación para los conductores.
- ATX Smart Mobility (con sede en Miami): Integra su tecnología basada en inteligencia artificial para optimizar las rutas y el uso de energía en los sistemas de transporte público.
- CBRE Group Inc.: La firma inmobiliaria será la encargada de seleccionar las ubicaciones estratégicas para los centros de carga en la Ciudad de México, el Estado de México, Puebla y Querétaro, además de gestionar los servicios de instalación y mantenimiento.
La oportunidad en el mercado mexicano
Jake Bezzant, cofundador y director ejecutivo de IUC, destacó que el atractivo del mercado mexicano radica en el alto uso del transporte público, el cual se encuentra en un proceso acelerado de electrificación. La estrategia principal de las compañías es desarrollar primero la infraestructura para flotas comerciales.
“Si hacemos lo que debemos en el segmento de flotas, se generará un entorno en el que el usuario cotidiano contará con la infraestructura necesaria para tomar fácilmente la decisión de pasarse a lo eléctrico”, afirmó Bezzant.
Por su parte, la escasez actual de estaciones de carga representa un nicho de negocio altamente rentable. Eduardo Kuri, directivo de ATX Smart Mobility, subrayó la urgencia de equilibrar la balanza de infraestructura:
“Estamos viendo una proporción de 280 autos por cargador y la proporción debería ser de 40 autos por cargador. Así que existe una enorme oportunidad para desplegar cargadores, no solo en México sino en América Latina y a nivel global”.
Expansión y financiamiento a futuro
El impulso a la electromovilidad también se ve favorecido por la llegada de marcas asiáticas como BYD y Geely, y por la confianza en la continuidad del pacto comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), según apuntó Lyman Daniels, directivo de CBRE.
La visión a largo plazo de esta alianza es ambiciosa. Además del acuerdo actual —que cuenta con el respaldo financiero de firmas como DLL Group, Redaptive y EIG—, IUC tiene en la mira inyectar otros 3,000 millones de dólares en el mercado mexicano durante los próximos 18 a 36 meses, contemplando también una eventual expansión hacia Costa Rica y el resto de la región.