
En México, las mujeres ganan en promedio un 24% menos que los hombres y contar con niveles de educación superior ya no garantiza reducir esta distancia. Un informe del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) reveló que la brecha salarial de género se amplió entre la población con posgrado, posicionándose como uno de los principales obstáculos para el desarrollo económico y la inclusión laboral en el país.
El impacto del nivel educativo y la carga de cuidados
De acuerdo con el análisis del CEEY, entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, la disparidad de ingresos entre personas con estudio de posgrado pasó del 18% al 23%. En contraste, en el nivel de licenciatura la brecha registró una ligera reducción al bajar del 23% al 19%.
Por su parte, el sector de la población sin estudios mantiene la brecha más pronunciada del mercado laboral, estancada en un 37% en ambos años.
El estudio señala que una de las causas estructurales radica en la distribución de las tareas domésticas y de cuidados no remunerados:
- Jornadas remuneradas: Las mujeres promedian 37 horas semanales de trabajo pagado frente a 44 horas de los hombres, lo que equivale a casi una jornada laboral extra a la semana a favor de los varones.
- Informalidad y flexibilidad: La necesidad de conciliar la vida familiar lleva a más mujeres a aceptar empleos informales, con menor protección social o de horarios reducidos.
Pobreza laboral: avances históricos y retos persistentes
El organismo reconoció que políticas públicas como el incremento sostenido al salario mínimo —impulsado desde 2019— contribuyeron a que en el primer trimestre de 2026 la pobreza laboral (personas cuyo ingreso no alcanza para la canasta alimentaria) alcanzara su nivel más bajo en dos décadas, situándose en 30.7%, mientras que la persistencia en pobreza cayó al mínimo histórico de 65.6%.
Sin embargo, los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al segundo trimestre de 2026 muestran un repunte en los indicadores:
- Pobreza laboral: Subió al 32%.
- Persistencia en pobreza: Incrementó al 68%.
Urgen políticas de conciliación y equidad
Para revertir la brecha salarial, el CEEY propuso implementar de manera urgente sistemas y mecanismos que permitan conciliar el trabajo remunerado con las labores del hogar y de cuidados, además de consolidar herramientas directas dentro de las empresas e instituciones para vigilar y erradicar la discriminación de ingresos por razones de género.