Arranque sombrío para el empleo en 2026: México pierde más de 705 mil puestos en enero.

El mercado laboral mexicano sufrió un fuerte tropiezo en el arranque del 2026. De acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), se eliminaron 705,427 empleos en enero frente a las cifras del mes previo, marcando así el segundo peor comienzo de año desde el impacto de la pandemia (solo superado por la pérdida de 1.4 millones de puestos en enero de 2022).

Este severo ajuste no solo representa una contracción mensual, sino que implica que de un plumazo se borró el 66.6% de todos los empleos creados durante 2025 (año en el que se generaron 1 millón 57,970 plazas).

Esta reducción en la población ocupada estuvo acompañada de una transición directa hacia la desocupación y la inactividad. La población desempleada sumó a 180,261 personas, impulsando la tasa de desempleo del 2.4% al 2.7%. A la par, la Población No Económicamente Activa (PNEA) experimentó un aumento de 687,123 individuos. Estos movimientos desplomaron la tasa de participación económica al 58.5%, su nivel más bajo en los últimos cuatro años.

El empleo formal, el más castigado

El mayor impacto de esta contracción lo absorbió el sector formal. Del total de empleos eliminados en enero, el 64% se concentraban en la formalidad, lo que se traduce en una caída de 454,986 plazas.

“El retroceso estructural del empleo formal en México compromete el bienestar de los trabajadores al anclarlos en actividades de baja remuneración, erosiona sistemáticamente la base recaudatoria del Estado y pone en riesgo la capacidad de crecimiento económico de largo plazo”, advirtió Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

Por su parte, aunque la población ocupada en la informalidad perdió 251,135 personas, la reducción general del mercado provocó que la tasa de informalidad aumentara del 54.6% al 54.9%. Siller señala que estos resultados consolidan una «tendencia de precarización que no se ha podido revertir».

Contraste por sectores y modalidades de trabajo

El comportamiento del empleo mostró contrastes significativos dependiendo de la actividad económica y la modalidad de trabajo:

  • Servicios en declive: El sector terciario lideró las pérdidas, eliminando 753,292 empleos, arrastrado por una fuerte caída estacional en el área de comercio.
  • La industria saca la casta: Fue el único sector con saldo positivo, generando 342,949 nuevas plazas. La manufactura lideró este avance (+280,022 empleos), seguida de la construcción (+70,325).
  • Caída del sector primario: Las actividades de agricultura, ganadería y pesca perdieron 246,697 ocupados.
  • Refugio en el autoempleo: Mientras el trabajo subordinado se contrajo en más de medio millón de plazas (-547,793), el trabajo por cuenta propia sumó a 448,444 personas, alcanzando a 13.4 millones de mexicanos bajo este esquema.

Perspectivas para 2026

A pesar de que el desempleo se mantiene en niveles históricamente bajos y de que la subocupación bajó marginalmente al 6.1%, los analistas advierten sobre los retos a corto plazo.

“Hacia adelante, el mercado laboral podría enfrentar un entorno de mayor cautela, en línea con el bajo dinamismo en las actividades de producción. La menor participación laboral, el repunte de la informalidad y el ajuste en la población ocupada en sectores clave, podría traducirse en una generación de empleo más contenida durante los primeros meses del año”, proyectó Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.