Venta de vivienda no despega: la incertidumbre pesa más que las mejores tasas hipotecarias.

El mercado de vivienda en México enfrenta una etapa de ajuste crítico. Según la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), el sector reportó caídas en ventas de entre el 15% y 30% durante el último año, impactado por un entorno de cautela que ha frenado la decisión de compra de las familias.

1. El Fenómeno de las Tasas de Interés

A pesar de una reducción significativa en el costo del dinero, el mercado no ha reaccionado con la velocidad esperada. Enrique de Jesús Trava Griffin, director de Comunicación de AMPI Nacional, destaca la siguiente evolución:

  • 2024: Tasas en 11.25%.
  • 2025: Cierre en 7%.
  • Proyección 2026: Se esperan nuevos recortes hasta alcanzar el 6.5%.

El diagnóstico: El bajo costo del financiamiento no ha sido suficiente para reactivar la inversión debido a que la «sensación de incertidumbre» mantiene el capital estancado.

2. Factores de Freno y Desaceleración

La parálisis en la comercialización se atribuye principalmente a:

  • Relación México-EE. UU.: La narrativa política y económica ha generado un ambiente de cautela para la inversión extranjera y local.
  • Acumulación de Inventario: Gran parte de la oferta generada en 2025 no logró desplazarse, creando un excedente que se busca colocar este año.

3. Perspectivas y Estrategia 2026-2027

A pesar del arranque retador, la AMPI mantiene una postura optimista basada en el bono demográfico (la alta demanda de vivienda por parte de la población joven). Para enfrentar este escenario, la nueva presidenta, Jenny Althair Rivas Padilla, implementará un plan bianual centrado en:

  • Alianzas Internacionales: Fortalecimiento de la relación con la National Association of Realtors (NAR) de Estados Unidos.
  • Profesionalización: Tras capacitar a 45,000 personas hasta 2025, la meta para 2026 es expandir el impacto hacia las familias y dignificar la práctica inmobiliaria.
  • Movilización de Inventarios: Estrategias agresivas para desplazar las viviendas que no se vendieron el año anterior.