
Impacto de los programas sociales en la inactividad
La entrega de programas sociales por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum podría estar desmotivando la inserción laboral en México. Así lo informó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
La institución, que analiza la coyuntura económica del país desde 1963, mostró su preocupación ante el incremento de personas que han dejado de buscar trabajo:
«A pesar de la necesidad de la población de obtener mejores empleos, extraña que la población no económicamente activa, en especial los no disponibles, haya aumentado de manera importante en el primer mes del año: 1.2 millones de personas […] Algunas hipótesis indican que podría ser por los programas sociales, que pudieran estar desalentando la búsqueda de empleo».
Causas de la debilidad laboral
El CEESP atribuye este difícil arranque de año a tres factores principales que están inhibiendo la generación de empleos, forzando a muchos a buscar alternativas en la informalidad:
- El débil crecimiento de la economía.
- Una menor inversión.
- El aumento en los costos laborales.
Cifras de alerta: Precarización salarial y pérdida de puestos
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) correspondientes a enero de 2026, el mercado laboral presenta contrastes preocupantes. Aunque la población ocupada creció en 229 mil personas respecto al mismo mes del año anterior, sufrió una caída de 705 mil plazas en comparación con diciembre de 2025.
El CEESP destacó que el mayor aumento de ocupación se concentra en los salarios más bajos, lo que evidencia una mayor precarización del trabajo:
- Aumento de bajos ingresos: Los ocupados que ganan hasta un salario mínimo crecieron en 4.8 millones de personas frente a diciembre.
- Caída de mejores sueldos: El grupo de trabajadores que perciben más de un salario mínimo se redujo drásticamente en 4.1 millones.
- Condiciones críticas: La tasa de condiciones críticas de ocupación alcanzó el 38.3%. Esto representa a 22.9 millones de personas que trabajan menos de 35 horas semanales por razones de mercado, laboran jornadas excesivas con ingresos inferiores al mínimo, o trabajan más de 48 horas ganando hasta dos salarios mínimos.
Salud, formalidad e informalidad a la baja
El acceso a la salud y la disponibilidad de plazas en general también se vieron afectados durante el primer mes del año. Los trabajadores ocupados con acceso a instituciones de salud se redujeron en 447 mil, mientras que los que no cuentan con esta prestación disminuyeron en 207 mil.
Incluso la economía informal, que suele ser el refugio ante la falta de oportunidades, mostró dificultades para absorber la demanda laboral. En enero, el empleo formal perdió 454 mil plazas, mientras que la informalidad se redujo en 251 mil, concluyó el reporte del CEESP.