
El estrés laboral ha dejado de ser una simple queja de oficina para convertirse en una amenaza silenciosa que impacta la salud mental, emocional y física de los trabajadores. Cuando esta tensión se prolonga, la calidad de vida disminuye drásticamente, lo que hace vital aprender a identificar sus señales de alerta.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Archivos Internacionales de Salud Ocupacional y Ambiental, el 40% de los casos de absentismo por enfermedad y discapacidad laboral están relacionados con problemas de salud mental, destacando el estrés crónico como uno de los principales detonantes. Estas bajas médicas suelen diagnosticarse como estrés, nerviosismo, ansiedad y depresión.
El impacto clínico de la sobrecarga
El estrés crónico se define como una sensación constante de presión y agobio durante un largo periodo. La Mayo Clinic advierte que «la activación a largo plazo del sistema de respuesta al estrés y la sobreexposición al cortisol y otras hormonas pueden alterar casi todos los procesos del cuerpo».
La evidencia científica respalda esta afirmación. Una investigación de la revista BMC Medicine confirmó que el estrés ocupacional y el agotamiento son factores de riesgo directos que reducen seriamente la calidad de vida. Incluso, el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de EE. UU. (NIOSH) destaca que la tensión laboral genera más problemas de salud que las crisis financieras o familiares.
Las consecuencias físicas son severas. El Instituto Americano de Estrés y el Journal of Nursing Scholarship reportan que los empleados sometidos a altas exigencias tienen mayor riesgo de:
- Padecer enfermedades cardiovasculares.
- Desarrollar hipertensión.
- Sufrir afecciones en el sistema digestivo, las articulaciones y los músculos.
Por su parte, la Asociación Americana de Psicología (APA) explica que la preocupación constante fomenta malos hábitos alimenticios y sedentarismo, derivando en obesidad, colesterol alto y, en casos extremos, aumentando la probabilidad de sufrir un ataque al corazón.
«El estrés en el lugar de trabajo puede fácilmente abrumar su vida […] Usted puede preocuparse continuamente sobre un proyecto particular, sentirse tratado injustamente o aceptar a sabiendas más de lo que puede manejar con la esperanza de recibir una promoción», advierte la APA, señalando que incluso «el trabajo de los sueños» puede detonar tensión debido a expectativas y jornadas extensas.
Un riesgo psicosocial para las organizaciones
Jorge Matus Duarte, especialista en seguridad e higiene industrial, recalca que el estrés laboral crónico es una realidad ineludible y uno de los principales riesgos psicosociales actuales.
«No es solo cansancio, es una exposición prolongada a cargas excesivas, presión constante y falta de control que puede generar disminución del rendimiento y errores frecuentes», señala el experto.
Matus Duarte añade que este fenómeno también provoca el aislamiento del empleado, afectando el clima organizacional, hundiendo la productividad y elevando la rotación de personal.
En México, la NOM 035 obliga a las empresas a identificar, evaluar y prevenir estos factores de riesgo psicosocial, por lo que las organizaciones tienen una responsabilidad legal y ética de intervenir ante estas situaciones.
¿Cómo identificar el estrés crónico?
El NIOSH detalla que se debe buscar ayuda profesional si se presenta uno o más de los siguientes síntomas durante semanas, meses o años:
- Físicos: Fatiga persistente, dolor muscular (cabeza y cuello), apretar la mandíbula, respiración agitada, malestares estomacales, infecciones recurrentes y problemas de sueño.
- Cognitivos: Dificultad de concentración, lagunas mentales y reducción en la capacidad para resolver problemas o tomar decisiones.
- Emocionales: Ansiedad, miedo, inseguridad, mal humor, irritabilidad, frustración, llanto constante, intolerancia y desmotivación.
- Conductuales: Aumento en el consumo de sustancias nocivas.
Los especialistas recomiendan que, ante estas señales, el trabajador se acerque a su jefe inmediato o al departamento de Recursos Humanos, busque apoyo médico y priorice espacios de relajación para frenar el desgaste.