La Paradoja Trump: Por qué el Peso Mexicano mantiene su racha ganadora frente al Dólar.

Contrario a los pronósticos que anticipaban volatilidad negativa, el peso mexicano ha mostrado una resiliencia notable frente al dólar estadounidense bajo la influencia de Donald Trump. Este análisis desglosa los factores estructurales y geopolíticos que convierten la retórica y las políticas del republicano en combustible para el llamado «Superpeso».

1. El Factor Geopolítico: «El enemigo de mi enemigo es mi amigo»

La postura agresiva de Trump contra China es, irónicamente, el mayor catalizador para la economía mexicana.

  • Nearshoring forzado: Al imponer aranceles agresivos a los productos asiáticos, las empresas estadounidenses no tienen otra opción viable y rentable más que relocalizar sus cadenas de suministro en México (Nearshoring).
  • Sustitución de importaciones: México se consolida como el socio comercial número uno de EE. UU., tomando el lugar que China deja vacante. Esto aumenta la demanda de pesos para operaciones comerciales.

2. La Política de «Dólar Débil»

A diferencia de administraciones anteriores que favorecían un dólar fuerte, Trump ha manifestado históricamente su preferencia por un dólar más débil para beneficiar a las exportaciones manufactureras de EE. UU.

  • Competitividad: Un dólar débil hace que los productos estadounidenses sean más baratos en el extranjero.
  • Efecto secundario: Cuando el índice del dólar (DXY) baja por presión política o fiscal en EE. UU., las monedas de mercados emergentes con fundamentos sólidos —como el peso— tienden a apreciarse automáticamente.

3. El Diferencial de Tasas (Carry Trade)

Aunque Trump controla la política fiscal, no controla directamente la política monetaria de México. La combinación del entorno estadounidense con las decisiones de Banxico crea una oportunidad de oro para los inversionistas.

  • El atractivo de los rendimientos: Mientras la Reserva Federal (Fed) pueda verse presionada a bajar tasas para estimular la economía bajo la visión de Trump, el Banco de México (Banxico) ha mantenido una postura restrictiva y prudente.
  • Flujo de capitales: Los inversionistas globales piden prestado en dólares (baratos) para invertir en deuda gubernamental mexicana (que paga altos rendimientos), fortaleciendo la demanda del peso.

4. Remesas y Mercado Laboral en EE. UU.

A pesar de la retórica migratoria, la economía real de Estados Unidos bajo un enfoque pro-negocios tiende a mantener un mercado laboral ajustado.

  • Flujo continuo: Mientras haya demanda de mano de obra en EE. UU., el flujo de remesas hacia México continúa rompiendo récords. Estas entradas masivas de dólares se convierten a pesos para el consumo, apreciando la moneda local.

5. La Certeza del T-MEC

A diferencia de 2016, hoy existe un tratado comercial vigente (T-MEC) que brinda un marco legal sólido.

  • Reglas claras: Los mercados ya saben qué esperar de Trump. El tratado actúa como un «candado» que protege la integración económica, reduciendo la prima de riesgo que antes castigaba a la moneda mexicana.

Conclusión

La apreciación del peso frente al dólar en la era Trump no es casualidad, sino el resultado de una alineación única: una guerra comercial con China que beneficia a México, una preferencia por un dólar competitivo para exportar y un diferencial de tasas de interés que sigue atrayendo capitales. El mercado ha aprendido a separar la retórica política de la realidad económica.