
El panorama corporativo se enfrenta a una paradoja inminente: mientras los CEO actuales promedian los 50 años y la generación Millennial enfrenta barreras de conciliación familiar, la Generación Z surge como el relevo natural. Sin embargo, este grupo muestra un interés decreciente por las estructuras de mando tradicionales.
1. El Conflicto: ¿Por qué la Gen Z evita el liderazgo tradicional?
La prioridad por el equilibrio vida-trabajo, el esquema remoto y la salud mental ha provocado un rechazo hacia los puestos directivos convencionales. Según expertos, esta tendencia podría disparar la rotación directiva en el corto plazo.
- Evasión de la responsabilidad crítica: Nefris Ventura, CEO de Más Humanos, señala una resistencia notable en los jóvenes para tomar decisiones complejas o enfrentar conversaciones difíciles.
- Prioridades claras: La flexibilidad no es una prestación, es una condición de vida que choca con la alta disponibilidad que suelen exigir los puestos de alta dirección.
2. El Nuevo Perfil: Un Liderazgo más Humano y Empático
A pesar del desinterés por la jerarquía, la Gen Z posee rasgos que podrían revolucionar la cultura organizacional. Su enfoque, respaldado por estudios de Unicef, destaca por:
- Conexión comunitaria: Un sentido de ayuda mutua y responsabilidad social.
- Enfoque en Salud Mental: Una gestión basada en el bienestar emocional y la empatía.
- Habilidades Blandas: Susana Meana, experta en desarrollo de talento, afirma que la humanización del liderazgo será el pilar de esta generación, apoyada por herramientas tecnológicas como la IA.
3. La Estrategia de Retención: ¿Cómo atraer y formar a los nuevos líderes?
Para evitar un vacío de poder y asegurar la toma de decisiones, las organizaciones deben transformar su propuesta de valor. Manpower Group identifica que las empresas ya están adoptando estrategias clave:
- Equilibrio y Flexibilidad: El 56% de las empresas ya prioriza el balance vida-trabajo y el 37% promueve esquemas híbridos.
- Inclusión Real (DEI): El 34% de las organizaciones refuerza sus iniciativas de Diversidad, Equidad e Inclusión.
4. El Rol de la Mentoría: Cerrando la Brecha de Seguridad
El mayor obstáculo actual es la falta de criterio y seguridad en la toma de decisiones. Para resolverlo, las especialistas proponen:
- Involucramiento Temprano: Incluir a los jóvenes en juntas estratégicas y proyectos clave para que sus ideas sean validadas.
- Programas de Mentoría: Sin el acompañamiento de líderes experimentados, las nuevas generaciones difícilmente desarrollarán la confianza necesaria para dirigir.
- Cultura de Participación: Integrarlos en la toma de decisiones diarias para fomentar el sentido de pertenencia y responsabilidad.
Conclusión: El liderazgo de la Generación Z no será una imposición jerárquica, sino un ejercicio de empatía y propósito. El éxito de las empresas dependerá de su capacidad para ofrecer un entorno seguro, mentoreado y, sobre todo, profundamente humano.